MOSTRADORES comerciales

 

 Uno de los elementos que resultan imprescindibles en la instalación de comercios sin importar el tipo de actividad a la que este se dedique, es el mostrador. Un mostrador tiene como objetivo convertirse en el punto hacia el cuál el cliente se acerque sabiendo que siempre habrá alguien detrás capaz de ofrecerle los productos o la información que está buscando en el momento.

 Originalmente los mostradores eran vitrinas en las que los comerciantes ofrecían sus productos de una manera que los clientes pudieran verlos sin que estos estuvieran expuestos, aunque con la llegada de los grandes almacenes y las cadenas de supermercados, se ha producido una variación en lo que conocemos como mostrador en la actualidad y las vitrinas en las que los clientes se sirven por sí mismos eligiendo personalmente los productos.

Los mostradores modernos suelen ser principalmente escritorios desde los cuales los responsables de los establecimientos en los que se instalan pueden atender convenientemente a los clientes, pudiendo convertirse en espacios de trabajo completos. Estos pueden estar ubicados en dos lugares, dependiendo de si se trata de una tienda o de una oficina. En el caso de una oficina se colocan cerca de la puerta para poder atender al cliente desde el mismo momento en el que entran, mientras que si es una tienda se colocan en el fondo o en un lateral consiguiendo que todo cliente que se acerque a ella se encuentre completamente dentro potenciando las posibilidades de venta antes de salir por la puerta.

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